Resumen:
Desde junio de 2026 entra en vigor la nueva fórmula de pago mínimo en tarjetas de crédito en Chile, fijada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en cumplimiento de la Ley 21.673 de 2024. El pago mínimo dejará de ser el clásico 1% del saldo y pasará a calcularse como el Monto No Financiable (MNF) más un 5% del Monto Financiable (MF). En la práctica, eso significa cuotas mensuales más altas en el corto plazo, pero menos años pagando intereses y un freno real al sobreendeudamiento. La incorporación de las cuotas sin interés al MNF será gradual: subirá un 25% cada seis meses hasta llegar al 100% en dos años. En esta guía explicamos qué cambia exactamente, cómo se compone la nueva fórmula, qué impacto tendrá en personas y empresas que operan con tarjetas corporativas, y qué hacer en las semanas previas para que el cambio no te tome por sorpresa.
Si pagas tu tarjeta de crédito mes a mes con el monto mínimo, prepárate: desde junio de 2026 la cifra que aparece en tu cartola va a cambiar. Y no es una sugerencia del banco ni una decisión comercial: es una norma de la CMF, en cumplimiento de la Ley 21.673, que busca frenar el sobreendeudamiento crónico que se acumula cuando uno paga "lo justo" todos los meses durante años.
El cambio impacta tanto a personas naturales como a empresas que operan con tarjeta corporativa. Y si eres dueño de una pyme, contador de un estudio o estás a cargo de las finanzas de un negocio, también te conviene tenerlo claro: el flujo de caja del próximo semestre se va a mover, y no es algo que quieras descubrir cuando llegue la primera cartola con el cobro nuevo.
En esta guía repasamos qué cambia exactamente, cómo se calcula la nueva fórmula, qué pasa con las cuotas sin interés, ejemplos numéricos concretos y qué movimientos vale la pena hacer ahora, antes de que la norma esté plenamente vigente.
La Comisión para el Mercado Financiero publicó en junio de 2025 la normativa definitiva que establece la fórmula del pago mínimo en tarjetas de crédito, en cumplimiento de la Ley 21.673 sobre prevención del sobreendeudamiento (CMF, Comunicado Oficial).
Hasta ahora, el pago mínimo de la tarjeta de crédito en Chile rondaba el 1% del capital adeudado más intereses, comisiones y cargos del periodo. Era un monto bajo, cómodo en el corto plazo, pero que mantenía a muchas personas pagando una misma deuda durante 10, 15 o incluso más años, con un costo total enorme en intereses acumulados.
Desde junio de 2026, las tarjetas de crédito emitidas por bancos y emisores autorizados deberán calcular el pago mínimo bajo una nueva fórmula que considera el 5% del capital pendiente más todos los cargos no financiables del mes. Es un salto importante, esto significa que el pago mínimo va a ser mayor en la mayoría de los casos.
La fórmula del pago mínimo será la suma del Monto No Financiable (MNF) más un 5% del Monto Financiable (MF), conforme a la normativa CMF de junio de 2025 (CMF, Diario Financiero).
La fórmula es:
Vamos a desarmar sus dos partes:
El MNF es la parte de la cuenta que no se puede arrastrar a meses siguientes. Es lo que sí o sí debes pagar este mes. Incluye:
Si no pagas el MNF, simplemente quedas en mora con esa parte, no hay opción de financiar esos cargos a futuro.
El MF es el capital pendiente que sí se puede financiar y arrastrar a meses siguientes con intereses. En la nueva fórmula, debes pagar al menos un 5% de ese capital cada mes, en lugar del 1% histórico. Eso es lo que acelera el plazo de pago y baja drásticamente los intereses acumulados.
La Ley 21.673, publicada en 2024, modificó diversos cuerpos legales con el objeto de adoptar medidas para combatir el sobreendeudamiento y otorgó a la CMF la facultad para establecer la fórmula y los componentes del pago mínimo en tarjetas de crédito (Biblioteca del Congreso Nacional, Ley 21.673).
La motivación es clara: con el sistema anterior, una persona que solo pagaba el mínimo podía quedarse atrapada pagando intereses por más de una década, viendo cómo el saldo casi no bajaba. La CMF tomó eso como un problema sistémico, no como una decisión individual, y la Ley 21.673 le dio las atribuciones para corregirlo.
El cambio tiene tres objetivos centrales:
No es una medida pensada para complicar el corto plazo, aunque ese efecto exista. Es una medida pensada para que, en cinco años, el sistema financiero chileno tenga menos personas pagando deudas eternas.
Según ejemplos publicados por la CMF, amortizar el 1% del saldo insoluto cada mes puede llevar a un deudor a pagar su tarjeta en cerca de 180 meses con un costo total de 160% en intereses, mientras que amortizar el 5% reduce ese plazo a aproximadamente 60 meses con un 40% en intereses (CMF, El Mostrador).
Imagina un caso simple: tienes $1.000.000 de saldo en tarjeta de crédito, sin cuotas pactadas adicionales, con intereses, comisiones y seguros que suman $25.000 ese mes.
La diferencia mensual no es pequeña: en este caso, más del doble. Pero el efecto a mediano plazo es enorme: la deuda se extingue en cinco años en lugar de quince, y los intereses pagados bajan dramáticamente.
La normativa contempla una implementación escalonada: las cuotas sin interés se incorporarán al MNF de forma gradual, con un incremento del 25% cada seis meses, hasta alcanzar el 100% a los 24 meses (La Tercera, CMF).
El cambio no llega de un mes para otro. La CMF diseñó una transición de dos años para que las personas y los emisores puedan ajustarse sin que el cobro se dispare de un plumazo. La hoja de ruta aproximada es:
El 5% sobre el Monto Financiable empieza a aplicar desde el primer día. Lo que sube de a poco es la parte de las cuotas sin interés dentro del MNF.
Si eres usuario de tarjeta de crédito a nivel personal, lo que viene es importante de internalizar antes de junio:
Para empresas que operan con tarjetas corporativas o líneas de crédito asociadas, el cambio impacta directamente en la planificación del flujo de caja mensual y en la conciliación de gastos rotativos (Asociación Retail Financiero).
Si tu empresa o estudio contable opera con tarjetas corporativas, el efecto se nota en tres frentes:
Como contador o asesor, este es exactamente el tipo de cambio del que conviene avisar a los clientes con tiempo. Es información útil, demuestra que estás al día y evita sorpresas en julio o agosto.
No hay que entrar en pánico, pero sí conviene hacer cuatro movimientos antes de que la fórmula nueva esté operando:
El aumento del pago mínimo se puede considerar una corrección de un esquema que tenía a muchas personas pagando deudas eternas. En el corto plazo, el cargo va a doler un poco más, pero en el mediano plazo el sistema empuja a que la deuda se acabe antes y con menos intereses. Esa es la parte buena de la historia, aunque cueste verla en la primera cartola.
Como persona natural, dueño de empresa o asesor contable, lo importante es tener el cambio en el radar antes de junio: revisar saldos, simular el nuevo cargo, ajustar presupuestos y, si corresponde, conversar con el banco para reordenar la deuda con tiempo. Llegar preparado a julio es muchísimo mejor que descubrirlo cuando suena la notificación del cobro.
Importante: Este artículo es contenido informativo y no constituye asesoría financiera. Para decisiones específicas sobre productos de crédito, refinanciamiento o consolidación de deudas, conviene siempre consultar con tu banco, emisor de tarjeta o un asesor financiero acreditado.
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