Resumen:
El Servicio de Impuestos Internos intensificó la fiscalización sobre cómo se valorizan las empresas en herencias, donaciones, reorganizaciones societarias y transferencias de patrimonio, y ya no acepta que esa valorización se base solo en el "valor libro" (el criterio contable histórico que dice cuánto costó algo hace veinte años); ahora exige metodologías financieras reconocidas internacionalmente, como el Flujo de Caja Descontado o los Múltiplos Comparables, que reflejen cuánto vale realmente el negocio hoy, y quienes sigan tasando "al ojo", o sea sin fundamentación técnica, se exponen a un recargo de entre 50% y 300% del impuesto eludido en caso de declaraciones maliciosamente incompletas, a un impuesto de castigo del 40% en reorganizaciones entre partes relacionadas, y a reajustes e intereses moratorios que se acumulan día a día.
Si tienes un estudio contable esta es tu oportunidad de conversar con los clientes antes de que el SII toque la puerta, revisar cómo están valorizando activos, sucesiones o reorganizaciones y dejar todo documentado con un criterio que resista una auditoría, algo que se hace mucho más fácil cuando la cartera completa está ordenada y trazable en un solo sistema en lugar de repartida entre planillas sueltas.
Durante años, las valorizaciones de empresas en nuestro país se resolvieron con el criterio cómodo de mirar el balance y usar el valor libro, es decir, lo que costó el activo cuando se compró o se construyó, ajustado por depreciación. Práctico, rápido y, sin embargo, según el SII, cada vez menos aceptable.
La fiscalización se está enfocando en tres escenarios donde la tasación importa de verdad: herencias y donaciones, reorganizaciones societarias y transferencias de patrimonio entre partes relacionadas.
En todos esos casos, el fisco quiere saber cuánto vale la empresa hoy, no cuánto costó hace veinte años.
"Tasar al ojo" es el eufemismo elegante para lo que en la práctica significa poner un número sin poder explicar de dónde salió. La pregunta que hace la fiscalización hoy en día es bien simple y puede que no te guste, ya que si tuvieras que comprar esa empresa hoy, ¿usarías lo que costó construirla hace dos décadas, o mirarías a cuánto se están vendiendo negocios parecidos ahora mismo?
El SII ya no se conforma con la respuesta contable, lo que busca es una respuesta financiera, con metodología, supuestos explícitos y capacidad de defenderse ante una auditoría.
Si tu cliente (o tú) no puede explicar el número más allá de "así lo calculamos siempre", ese número está en riesgo.
Cuando leemos la palabra multa es cuando efectivamente tenemos que leer con calma. Aquí te dejamos la información que debes tener en cuenta:
Ninguna de estas cifras es simbólica y todas se originan en aquel número que nadie pudo justificar cuando el SII preguntó.
La buena noticia es que la exigencia técnica se puede cumplir con las herramientas correctas:
Como resume bien un consultor citado en la prensa esta semana: La pregunta ya no es cuánto dice el balance que vale la empresa, sino cuánto vale realmente, y esa respuesta tiene que poder sostenerse frente a una auditoría externa.
No hace falta esperar la notificación del SII para actuar. Tu estudio contable puede adelantarse con pasos concretos:
La fiscalización con lupa llegó para quedarse. La diferencia entre un estudio contable tranquilo y uno con dolores de cabeza no está en el tamaño de la cartera, está en qué tan ordenada la tiene.
¿Qué cambió en la fiscalización del SII sobre tasación de empresas?
El SII intensificó los controles sobre cómo se valorizan las empresas en herencias, donaciones, reorganizaciones societarias y transferencias de patrimonio, y dejó de aceptar el "valor libro" contable como fundamento suficiente.
¿Qué significa "tasar al ojo"?
Es calcular el valor de una empresa sin una metodología financiera que lo respalde, usando solo criterios contables históricos en lugar de reflejar el valor de mercado actual del negocio.
¿Qué multas puede aplicar el SII por una tasación mal fundamentada?
Un recargo de entre 50% y 300% del impuesto eludido en declaraciones maliciosamente incompletas, un impuesto de castigo del 40% en reorganizaciones entre partes relacionadas, y reajustes e intereses moratorios acumulables.
¿Qué metodologías de valorización acepta el SII?
Metodologías financieras reconocidas internacionalmente, como el Flujo de Caja Descontado (que proyecta y actualiza los flujos futuros del negocio) y los Múltiplos Comparables (que comparan con transacciones recientes de empresas similares).
¿Cómo puede prepararse un estudio contable ante esta fiscalización?
Revisando qué clientes tienen operaciones sensibles en curso, dejando de usar el valor libro como respuesta por defecto, documentando el criterio de valorización usado y coordinándose con especialistas cuando el caso lo amerite.
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